Evangelio: La Buena Noticia

LA BUENA NOTICIA.

Así se traduce EVANGELIO: Es la noticia que nos dice que el ser humano puede, si el así lo quiere, volver a tener comunión con Dios. ¿Por qué? En Adán, cabeza federal de la humanidad, al pecar, hizo culpable a toda la humanidad, pues heredamos su naturaleza caída, y por lo tanto quedamos separados de Dios. (Romanos 5:12; 3:23). Pero la buena noticia que es, EL EVANGELIO, nos enseña que Dios en su inmenso amor dio la solución al problema, (Juan 3:14-17). Envió a su Hijo, nuestro Señor Jesucristo, para que Él fuese nuestro sustituto, Santo, sin Pecado, (Hebreos 4:15), para que Él llevara el pecado, mío, tuyo, de cada ser humano, y pagar el precio que Dios exige, La Muerte, (Romanos 6:23). El Señor Jesucristo lo pagó en la horrenda cruz. El ser humano en su calidad de pecador no puede presentarse delante del Santo Dios y ofrecer algún tipo de ofrenda para agradar a Él. Ni siquiera su presencia personal, por lo que era necesario que alguien sin mancha, sin pecado pudiera presentarse delante de Él y ofrecer algún tipo de ofrenda. Como nadie puede hacerlo, el propio Dios hizo la provisión para tal efecto. Y esa persona fue su propio Hijo, la segunda persona de la Deidad, el Señor Jesucristo. De esta manera Dios establece un puente entre el pecador y Él, el Señor Jesucristo, (Hechos 4:11-12; Romanos 5:1, 10). El hizo el sacrificio que el Padre demandaba. Pago con su vida en la cruz, para todo aquel que cree en Él, pueda obtener salvación y comunicación con el Padre. Y esta es LA BUENA NUEVA, el Evangelio, (Romanos 5:8). Pero ¿como lograrlo?, ¿como apropiarme de el?

En primer lugar, ante la luz de las Escrituras, debes reconocer tu calidad de pecador, separado de Dios (Romanos 3:23; 5:8).

En segundo lugar, debes cambiar tu caminar y revertirlo en dirección al Señor, a eso le llamamos conversión.

En tercer lugar debes reconocer la obra hecho por el Señor Jesús a tu favor,(Su muerte expiatoria y apropiártela, Romanos 5:8-11),en tu corazón, en tu interior.

Y como último paso debes manifestarlo, confesarlo con tu boca lo que ha acontecido, en primer lugar a Dios padre, dándole gracias por este sacrificio del Señor Jesucristo en tu favor y confesando que deseas apropiarte de esta obra salvadora. Después darás a conocerlo a tus amigos, familiares y a la iglesia a la cual desees congregarte, (1 Pedro 5:11-13). En la congregación o iglesia debes comenzar a discipularte, aprender las cosas que el Señor quiere enseñarte a través de la Biblia, (Salmos 119:105). Posteriormente entrégate al Señor para que te use en la Obra. Ora por ello. Verás las bendiciones del Señor en tu vida, y también serás de bendición para otros.

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